Mientras veía una pelicula, deseé haber disfrutado de buenas conversaciones tiempo atrás.
No es que menosprecie los buenos momentos que pude pasar con amigos, pero, el buen dialogo de aquella trama, me
provocó una cierta nostalgia estúpida.
La complicidad de las palabras me cautivó, creo que más de una vez se dió en el pasado, pero......
¿Acaso las conversaciones no pueden mostrar momentos de silencio mas de una vez?, la gente los odia, en cambio,
prefiero disfrutarlos, me agradan. Te permiten saborear los comentarios de tu acompañante, pero son pocos los que desean esos momentos.
A veces pienso que cada vez que nos acercamos a nuestra vulnerabilidad, nos retraimos y creamos una trinchera,
en caso de un ataque a nuestro autoestima. Y en consecuencia, como el silencio, nos da desconfianza, falta de control o vulnerabilidad, la desechamos.
Ese silencio nos da la complicidad, un poco abstracta pero prescencial, con un sabor a intimidad.
Pero para el buen tacto de un excelente diálogo (a pesar de intencambiar palabras sin sentidos) mientras exista complicidad no importa lo que ocurra, lo que se hable o lo que se insinúe.
Aún así, siento haber perdido momentos que pueden haber sido mejores, sin desmerecer, aquellas situaciones que demostraron una textura agradable en el ambiente.
1 comentario:
No desdeñes jamás una buena conversación aunque pueda destapar tu vulnerabilidad... el instinto de la supervivencia dejará siempre al margen lo que nos pueda ser devuelto en daño.
Un beso Huguillo, ya se te extrañaba.
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